
Antes de que Eneko, Esti y las dos Miren se fuesen llegó mi hermano con su compañera.
Mikel y Leire estuvieron una semana, y aprovecharon bien el tiempo. Visitaron varios rincones de Granada, entre ellas, como no, los barrios de Albaycin, Sacromonte, la Alhambra…
Pero además, se iban por su cuenta a comprar o a tomar un té (o un batido) por las calles del Centro o el Albaycin.
Me ha hecho especial ilusión la visita de mi hermano, que todavía lo veo como mi hermano pequeño, como un enano. Me preguntaba si se empanaría en Madrid a la hora de cambiar de estación en metro. Pero la verdad, es que si yo me entero, con lo empanao que soy, él que es más espabilao, no iba a tener ningún problema. Y así fue. De hecho, en seguida supo manejarse solo por las calles de Granada, por las cuales me pierdo yo todavía. Jajajaja.